Benedicto XVI, Carta al Prelado

Al Venerado Hermano

JAVIER ECHEVARRÍA RODRÍGUEZ

Obispo titular de Cilibia
Prelado de la Prelatura personal de la Santa Cruz y Opus Dei

Al acercarse la felicísima conmemoración del quincuagésimo aniversario del comienzo de tu vida y actividad sacerdotal, hemos tenido noticia, Venerado Hermano, de que lo celebrarás solemnemente, en unión con los miembros de la Prelatura personal de la Santa Cruz y Opus Dei, elevando de todo corazón acciones de gracias a la Santísima Trinidad por el inefable don del sacerdocio y por todos sus beneficios. Con gran alegría, aprovechamos esta singular ocasión para congratularnos contigo en este feliz jubileo y manifestarte Nuestra estima y cariño.

Siendo joven, al sentir la suave voz de Dios que te llamaba, prontamente la seguiste, entrando a formar parte del Opus Dei. Tras recibir la necesaria formación, te fue conferida la ordenación sacerdotal el día 7 de agosto de 1955. Obtuviste el doctorado en Derecho Civil y en Derecho Canónico. Desarrollaste diferentes ministerios pastorales y académicos; durante veintidós años fuiste Secretario de San Josemaría Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei; y ahora gobiernas fielmente con el mismo espíritu su providencial Obra.

Si diriges la mirada al largo camino sacerdotal que has recorrido, sin duda recordarás tantos trabajos y dificultades superados con la gracia divina; pero, sobre todo, tantos acontecimientos gozosos concedidos por Dios a ti y a tu Prelatura personal. Cuando eras Secretario General, en el año 1982, presenciaste la erección del Opus Dei en Prelatura personal, de la que fuiste inmediatamente constituido Vicario General. Doce años después, tras el piadoso tránsito de nuestro Venerado Hermano Álvaro del Portillo, fuiste elegido Prelado de la Prelatura personal; y, en el mismo año, nombrado Obispo titular de Cilibia. En 1995, aquí en Roma, en la solemnidad de la Epifanía del Señor, nuestro amado Predecesor Juan Pablo II, te confirió la Consagración episcopal, como muestra manifiesta de su benevolencia y confianza.

Gobernando tu Prelatura y contemplando en ella la gracia de Dios, no cesas de exhortar a sus miembros —con tu ejemplo, con tus escritos, con tu palabra y tus viajes pastorales— a permanecer en el Señor con un corazón firme (Act 11,23). Cuando fomentas el afán de santidad personal y el celo apostólico de tus sacerdotes y laicos, no sólo ves crecer la grey que te ha sido confiada, sino que proporcionas un eficaz auxilio a la Iglesia en la urgente evangelización de la sociedad actual. En el terreno de la cultura y de las ciencias, procuras difundir el mensaje cristiano en todos los ámbitos, como lo muestra claramente la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, recientemente constituida. Llevas en tu corazón la defensa de la vida, de la familia y del matrimonio, así como la formación y la atención pastoral de los jóvenes.

Recibe, pues, Venerado Hermano, esta prueba de Nuestro amor y benevolencia, junto con la Bendición Apostólica que, implorando la gracia divina, a través de la intercesión de la Madre de Dios, la Santísima Virgen María, y de San Josemaría Escrivá de Balaguer, te impartimos de todo corazón y también a los Obispos, a los sacerdotes, a los hombres y mujeres que forman parte de esta queridísima Prelatura personal de la Santa Cruz y Opus Dei, y a todos aquellos que, llenos de alegría, celebran este jubileo tan señalado.

Desde el Vaticano, el día 9 de julio del año 2005, primero de Nuestro Pontificado.

BENEDICTO P.P. XVI