Formación de los Diáconos Permanentes

Congregación para la Educación Católica, Ratio Fundamentalis Institutionis Diaconorum Permanentium – Normas Básicas de la Formación de los Diáconos Permanentes, 22-II-1998

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8. En el ejercicio de su potestad, los diáconos, al ser partícipes a un grado inferior del ministerio sacerdotal, dependen necesariamente de los Obispos, que poseen la plenitud del sacramento del orden. Además, mantienen una relación especial con los presbíteros, en comunión con los cuales están llamados a servir al pueblo de Dios.(12)

Desde el punto de vista disciplinar, por la ordenación diaconal, el diácono queda incardinado en la Iglesia particular o en la prelatura personal para cuyo servicio fue promovido, o bien, como clérigo, en un instituto religioso de vida consagrada o en una sociedad clerical de vida apostólica.(13) La figura de la incardinación no representa un hecho más o menos accidental, sino que se caracteriza como vínculo constante de servicio a una concreta porción del pueblo de Dios. Esto implica la pertenencia eclesial a nivel jurídico, afectivo y espiritual y la obligación del servicio ministerial.

19. En la formación de los diáconos permanentes, el primer signo e instrumento del Espíritu de Cristo es el Obispo propio (o el Superior Mayor competente).(26) El es el responsable último de su discernimiento y de su formación.(27) Él, aunque ejerciendo de ordinario dicha tarea por medio de los colaboradores por él elegidos, se preocupará, sin embargo, en la medida de lo posible, de conocer personalmente a los que se preparan al diaconado.

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(12) Cf. Concilium Oecumenicum Vaticanum II, Decretum Christus Dominus, 15.
(13) Cf. C.I.C., can. 266.
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(26) Episcopo dioecesano merito aequiparantur ii quibus concredita sunt praelatura territorialis, abbatia territorialis, vicariatus apostolicus, praefectura apostolica et administratio apostolica stabiliter erecta (cf. C.I.C., cann. 368; 381, § 2) necnon praelatura personalis (cf. C.I.C., cann. 266, § 1; 295) atque ordinariatus militaris (cf. Ioannes Paulus II, Constitutio apostolica Spirituali militum curae [die 21 Aprilis anno 1986], art. I, § 1; art. II, § 1: AAS 78 [1986], pp. 482; 483).

(27) Cf C.I.C., cann. 1025; 1029.

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http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccatheduc/documents/rc_con_ccatheduc_doc_31031998_directorium-diaconi_sp.html