Palabras del Papa Francisco a los capellanes de aeropuertos

El pasado 12 de junio, el Papa Francisco recibió en la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano a más de ochenta capellanes católicos de la aviación civil y a los miembros de las capellanías aeroportuarias procedentes de veintitrés países de los cinco continentes. El encuentro tuvo ocasión con motivo de la conclusión del Seminario Internacional organizado por el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes centrado sobre la Exhortación Apostólica del Santo Padre Evangelii gaudium, y la ayuda que se puede obtener para el ejercicios del ministerio pastoral de las Capellanías en los aeropuertos.
El Papa trató de las características específicas de esta pastoral, considerando que los aeropuertos son lugares de encuentro de tantas personas que viajan por múltiples motivos y donde también transitan los migrantes y refugiados, los niños y las personas mayores que necesitan atención y cuidados especiales, además de los que trabajan allí cada día. «También hay que contar -señaló el Pontífice- con el preocupante número de pasajeros sin documentos – a menudo los refugiados y solicitantes de asilo – que se encuentran en esas instalaciones por períodos cortos o largos, a veces sin asistencia espiritual y humana adecuada. Algunas veces se pueden producir situaciones trágicas como los accidentes o secuestros, con graves consecuencias para la seguridad y el estado psicológico de las personas. También en estas circunstancias, los que necesitan consuelo y aliento llaman y buscan al capellán». Por esta razón el Papa Francisco afirmó que también en los aeropuertos Cristo Buen Pastor quiere hacerse cargo de sus ovejas mediante los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía, donde el encuentro con la infinita misericordia de Dios abre caminos impensados de evangelización.
Valorando la peculiaridad de esta pastoral especializada, el Papa les exhortó diciendo que «la capellanía aeroportuaria está llamada a ser un lugar de unidad en la diversidad para todas las categorías de personas. Los aeropuertos parecen ciudades en las ciudades, donde múltiples realidades se entrelazan y se superponen. Como una gran ciudad, el aeropuerto es un ambiente cosmopolita, multiétnico y multirreligioso, y ustedes, capellanes y miembros de las capellanías, están inmersos en la vida de estas comunidades singulares; y, por tanto, es importante colaborar dócilmente y ponerse siempre en escucha del Espíritu Santo, que crea unidad en la diversidad (Cfr. Hch 2, 1-13)».

Sobre la constitución de circunscripciones personales, como las prelaturas, para este ámbito de la movilidad que requiere una pastoral específica puede verse el apartado de esta web que trata de otras posibles prelaturas, así como la bibliografía allí elencada.